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Cuando su hijo necesita una endoscopia superior

Una endoscopia superior es una prueba que muestra el interior del tracto gastrointestinal superior. Esto incluye el esófago, el estómago y la primera parte del intestino delgado (el duodeno). El médico puede tomar muestras de tejido (biopsia), revisar si hay problemas o eliminar objetos. Esta prueba normalmente tarda entre 15 y 20 minutos.

Contorno de un niño con la cabeza girada de lado para mostrar un endoscopio insertado en la boca, esófago, estómago y que termina en el duodeno.
Un endoscopio le permite al médico observar el interior del tracto GI superior.

Antes de la prueba

  • Siga las instrucciones que le den con respecto a no dejar que su hijo coma ni beba antes de la prueba.

  • Siga todas las demás instrucciones que le dé el médico.

Informe al proveedor de atención médica

Para la seguridad de su hijo, avise al proveedor de atención médica si el niño se encuentra en alguna de las siguientes situaciones:

  • Es alérgico a algún medicamento, sedante o anestesia.

  • Está tomando algún medicamento, especialmente aspirina.

  • Tiene trastornos cardíacos o pulmonares.

Durante la prueba

La endoscopia superior está a cargo de un médico en un consultorio, un centro de pruebas o un hospital. Durante la prueba, puede suceder lo siguiente:

  • Por lo general, usted puede permanecer con su hijo en la sala de exploraciones hasta que el niño se quede dormido.

  • Su hijo se acuesta sobre una camilla.

  • El niño recibirá un analgésico (medicamento contra el dolor) y un sedante (medicamento para que se relaje o se duerma). Esto se logra por vía intravenosa. O bien es posible que le den un medicamento para que se duerma (anestesia) a través de una mascarilla o por una vía intravenosa. Un enfermero capacitado o un anestesista ayudará en este proceso y también vigilará el estado del niño. Se usará un equipo especial para revisar la frecuencia cardíaca, la presión arterial y el nivel de oxígeno.

  • La garganta del niño se anestesia con un aerosol o un líquido para hacer gárgaras.

  • Le colocan un abreboca que impide que su hijo muerda el endoscopio.

  • El endoscopio se guía por la garganta del niño. Es un tubo largo y flexible con una cámara y una luz en el extremo. No afecta la respiración del niño.

  • Se introduce aire a través del tubo para expandir el estómago y el tracto gastrointestinal superior del niño. 

  • Las imágenes del estómago y del tracto gastrointestinal superior de su hijo se ven en una pantalla a medida que avanza el endoscopio.

  • El médico puede tomar muestras de tejido o realizar ciertos procedimientos, según sea necesario.

Después de la prueba

  • El niño será trasladado a una sala de recuperación. El efecto de los medicamentos podría tardar de 1 a 2 horas en desaparecer.

  • A menos que le indiquen lo contrario, su hijo podrá reanudar de inmediato sus actividades y su dieta normal.

  • Es posible que el médico le explique los resultados preliminares después de la prueba. Le darán los resultados completos cuando estén listos.

Cómo ayudar a su hijo a prepararse

Usted puede ayudar a su hijo preparándolo de antemano. La manera de hacerlo dependerá de las necesidades particulares del niño:

  • Explíquele que el médico le va a hacer una prueba en el tracto gastrointestinal superior. Describa la prueba utilizando términos sencillos y breves. Los niños pequeños no mantienen la atención durante períodos largos; por lo tanto, esto debe hacerse poco antes de la prueba. A los niños mayores puede dárseles más tiempo para entender la prueba de antemano. 

  • Describa lo mejor que pueda lo que sentirá el niño durante la prueba. Se inserta una vía intravenosa en el brazo para administrar medicamentos. Esto puede producir un pinchazo breve. El niño no sentirá nada una vez que los medicamentos hagan efecto.

  • Deje que el niño le haga preguntas.

  • Recurra al juego teatral cuando le parezca útil. Esto puede incluir el juego de roles con un juguete u objeto favorito del niño. A los niños mayores también puede resultarles útil ver imágenes de lo que ocurre durante la prueba. 

Cuándo llamar al proveedor de atención médica

Llame al proveedor de atención médica inmediatamente si su hijo presenta algo de lo siguiente:

  • Expulsa por la boca una gran cantidad de sangre inmediatamente después de la prueba.

  • Tiene dolor de garganta que no se alivia.

  • Tiene dolor en el pecho que no se alivia.

  • Tiene dolor abdominal que no se alivia.

  • Tiene dificultades para tragar.

  • Fiebre (consulte “La fiebre y los niños”, a continuación).

La fiebre y los niños

Use un termómetro digital para tomar la temperatura de su hijo. No use un termómetro de mercurio. Hay termómetros digitales de distintos tipos y para usos diferentes. Entre ellos, se encuentran los siguientes:

  • En el recto (rectal). En los niños de menos de 3 años, la temperatura rectal es la más precisa.

  • En la frente (lóbulo temporal). Sirve para niños de 3 meses en adelante. Si un niño de menos de 3 meses tiene signos de estar enfermo, este tipo de termómetro se puede usar para una primera medición. Es posible que el proveedor quiera confirmar la fiebre tomando la temperatura en el recto.

  • En el oído (timpánica). La temperatura en el oído es precisa a partir de los 6 meses de edad, no antes.

  • En la axila. Este es el método menos confiable, pero se puede usar para una primera medición a fin de revisar a un niño de cualquier edad que tiene signos de estar enfermo. Es posible que el proveedor quiera confirmar la fiebre tomando la temperatura en el recto.

  • En la boca (oral). No use el termómetro en la boca de su hijo hasta que tenga al menos 4 años.

Use el termómetro rectal con cuidado. Siga las instrucciones del fabricante del producto para usarlo adecuadamente. Colóquelo con cuidado. Etiquételo y asegúrese de no usarlo en la boca. Podría transmitir microbios de las heces. Si no se siente cómodo usando un termómetro rectal, pregunte al proveedor de atención médica qué otro tipo puede usar. Cuando hable con el proveedor de atención médica de la fiebre de su hijo, infórmele qué tipo de termómetro usó.

A continuación hay valores de referencia que lo ayudarán a saber si su hijo tiene fiebre. Es posible que el proveedor de atención médica de su hijo le dé valores diferentes. Siga las instrucciones específicas que le dé su proveedor.

Medición de temperatura en un bebé menor de 3 meses:

  • Primero, pregunte al proveedor de atención médica de su hijo cómo debe tomarle la temperatura.

  • En el recto o en la frente: 100.4 °F (38 °C) o más alta

  • En la axila: 99 °F (37.2 °C) o más alta

Medición de temperatura en un niño de 3 a 36 meses (3 años):

  • En el recto, la frente o el oído: 102 °F (38.9 °C) o más alta

  • En la axila: 101 °F (38.3 °C) o más alta

Llame al proveedor de atención médica en los siguientes casos:

  • Picos de fiebre reiterados de 104 °F (40 °C) o superior en un niño de cualquier edad

  • Fiebre de 100.4 °F (38 °C) o superior en un bebé de menos de 3 meses

  • Fiebre que dura más de 24 horas en un niño menor de 2 años

  • Fiebre que dura 3 días en un niño de 2 años o más

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